Ciudad Juárez, Chih.- El mes patrio se caracteriza por ser un tiempo para festejar, salir a las calles y gritar ¡viva México! Pero¿qué pasa por la mente de los más de 30 mil jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 20 y 29 años, que habitan nuestra entidad? ¿Qué significa para nosotros el bicentenario del inicio de la Independencia? Pareciera que los festejos septembrinos solo representan un pretexto más,justificado para dejar de asistir a clases y olvidarnos del mundo.
Conocida es aquella frase que reza: “un pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”. La juventud conforma hoy ese pueblo condenado. Coincidencia o no, parece que estamos en el déjàvu de los enfrentamientos armados de 1810 y 1910; la diferencia entre aquellos y el que hoy vivimos es el trasfondo ideológico del que carece la cruenta batalla que libran grupos armados a los que no pertenecemos.
Lo peor del asunto es que esta juventud no olvida porque no conoce su historia, ni siquiera la versión ultra conservadora que ha sido narrada durante años por el gobierno. A pesar de que la educación básica y media superiorincluye dentro de sus matrículas materias de historia, las universidades no se han preocupado por reforzar esos conocimientos para formar no solo profesionistas, sino ciudadanos capaces de reconocerse a sí mismos como verdaderos mexicanos. Lo anterior se refleja en la incapacidad de resolver cuestiones tan sencillas como la que nos atañe en el mes patrio: el reconocimiento de nuestros héroes y la trascendencia de su participación en los hechos que han quedado grabados en la memoria nacional.
Lamentable es la situación en la que nos encontramos. Contrario a lo que sucedió en otros lugares de la república –un despliegue de creatividad en los festejos patrios- nuestra localidad pasó desapercibida en el resto del país antes del día 15 del presente por haber cancelado el grito que nos identifica como mexicanos. Luego de la fecha esperada nos convertimos en la mofa delanación gracias al chirriado de un grillo que no recibió respuesta del pueblo que perdió hace ya bastante tiempo.
Cabe destacar que en esta época difícil para nuestro estado el Festival Internacional Chihuahua, consolidado como uno de los eventos artísticos y culturales más importantes del país, se ha convertido en el escaparate de miles de chihuahuenses de todos los estratos sociales quienes han encontrado en éste un refugio a salvo de la paranoia colectiva; sin duda el más grande acierto de la administración estatal saliente. El FICh ha dado oportunidad a los jóvenes de conocer más a nuestro estado y, este año en especial, de empaparse con un poco de historia a través de obras teatrales como Días Negros, dirigida por Pilo Galindo; entre otros eventos que tienen como ambiente la independencia y la revolución.
Hoy como nunca nos hemos convencido de que una de las mejores alternativas para lograr un cambio social es la promoción cultural. Mediante ésta pondremos a disposición de las futuras generaciones una mejor opción para envolverse en nuestra historia y evitar así repetir los errores cometidos, sentirse plenamente identificados con México y responder con conocimiento de causa a la arenga que hace 200 años proclamara Miguel Hidalgo. ¡Viva México!
Por: José Iván Flores Monarrez.
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